viernes, 22 de julio de 2011

2. Segundo capítulo del viaje!!

Con toda la felicidad del mundo por despertar uno al lado del otro, Marikiya y Niño-Tigre salieron de la habitación roja para desayunar. Los dueños de la casita les dieron un desayuno fantástico; a destacar el bizcocho casero que estaba delicioso. Tras preparar sus mochilas y llenar sus cantimploras en la Fuente de la Tuerca, lanzaron una moneda al aire para que el azar decidiera qué camino seguir, el sendero de la montaña hacia la derecha o el puente más próximo. Salió cruz y se dirigieron al puente en el que habitaban muchas mariposas.


En el otro lado les recibió el Molino Blanco y allí tuvieron que volver a decidir si continuar hacia la derecha o la izquierda. Con el molino de frente, fueron a la izquierda, pero tras andar un ratito llegaron a una verja que les impidió el paso. No se desanimaron y fueron hacia la derecha, pero al final del camino también se encontraron con un prohibido el paso. Entonces sí se sintieron decepcionados, pues ambos tenían interés en acercarse a las grandes rocas de los buitres, pero las propiedades privadas no les dejaron. Las contemplaron una vez más antes de volver por el camino y cruzar el puente; donde Niño-Tigre cazó una mariposa al vuelo y divisó un estrecho senderito en ese lado del río. Le dio la mano a Marikiya y fue abriendo camino entre la espesa vegetación. Fue un camino muy bonito, donde vieron zapateros, libélulas y petirrojos...


Pasado un tiempo, ese camino llevó a una zona más abierta, donde al final encontraron la central eléctrica que suministraba energía a las aldeas de la zona. Continuaron caminando hasta que llegaron a un tramo de carretera. La cruzaron y se pusieron en el lado de la montaña, donde de lejos, se dieron cuenta de que a ellos también les observaban...era una tímida cierva que tras un instante se internó entre los árboles. Después de un buen tiempo avanzando llegaron a la siguiente aldea. Allí, se colaron en una finca donde había ocas, gallinas y perros; pero también donde se encontraba un sendero hacia las grandes rocas llamadas Las Planas. A estas alturas se encontraban cansados (especialmente Marikiya) y se sentaron en medio del sendero para decidir qué hacer. Las Planas son las rocas donde habitan los buitres del valle y éstos, sobrevolaban en círculos encima de las cabezas de nuestros protagonistas; parecían que esperaban a que desfallecieran!!. Pero después se dispersaron, y Marikiya y Niño-Tigre siguieron un arroyo adentrándose en las rocas de los buitres...


Se refrescaron en ese arroyo y fueron subiendo el sendero que en un momento llegó a una bifurcación controlada por una avanzadilla de abejas. Con mucho cuidado atravesaron esa encrucijada y siguieron avanzando hasta encontrarse en un pinar donde había grandes termiteros y pequeños lugares con encanto; como un rinconcito que bien podía haber sido hogar de ciervos. Se suponía que en algún recodo el sendero debía mantener dirección sur (para poder regresar a la aldea), pero esto no sucedía y para evitar perderse; ambos decidieron regresar por donde habían venido. Caminaban encantados por el paisaje, y Niño-Tigre no pudo evitar trepar por unas rocas a bastante altura, pero regresó con Marikiya sin problemas. Volvieron a cruzar la finca, donde esta vez un gran perro les observaba con ojos tristes. Al salir de allí se dirigieron a una pequeña iglesia en cuyo porche decidieron comer. Tras reponer energías volvieron por la carretera mientras el sol y los mosquitos se proponían cansarles más. El camino cerca del río les animó, allí se refrescaron y tras pasar el puente (y comprobar que no se quedaban sin provisiones) se bebieron todas las cantimploras y botellas entre risas y besos. Reventados pero satisfechos por todo lo que habían visto, se retiraron a la casita para ducharse y tirarse en la cama, ver una peli, cenar. . .

* Y ya sólo queda el último capitulo, en el que Marikiya y Niño-Tigre siguieron un camino tan aburrido, que hubo que improvisarlo!!! ou yeah!!!

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